Sentimientos enfrentados
20 de julio de 2009
23:18
BANDA SONORA - DIA 3: METALLICA - Nothing else matters
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Suena el despertador de mi movil y despierto a todo el vecindario. Son las 8'30 horas, una hora menos en Espana, que no en Canarias, donde serian dos. Con cuidado y sin hacer ruido recojo los papeles y la ropa que tengo tirada sobre la cama, cierro la mochila y marcho. Lo se, no me he duchado, pero me urge arreglar los papeleos en la embajada para escapar cuanto antes del "getto" de Bucarest.
Como apenas he visto nada de la ciudad decido recorrer la distancia entre el albergue y la embajada a pie, sin tener una idea clara de donde esta situada, pero aprovechando el rato para observar los horrorosos mazacotes de cemento tan caracteristicos de los artistas educados en los criterios arquitectonicos comunistas. Es increible el dano que hizo el comunismo y el regimen dictatorial de Ceaucescu a esta ciudad...
Tras recorrerme parte de la calle Stefan Cel Mare y el Bulevardul lancu de Hunedoara llego a la Piata Victoriei, una gran plaza donde el transito de vehiculos y peatones es continuo, y donde esta situado la sede del Gobierno rumano. Intento hacer alguna foto pero enseguida se me presentan los guardias a decir que la elimine.
Reconozco que a partir de aqui y el direccion al Parcul Herastrau es como si uno cambiase de ciudad, las calles descuidadas y el feo urbanismo comunista de Ceaucescu da paso a grandes parques y avenidas repletas de grandes casonas donde tienen sus residencias los embajadores y parte de la alta sociedad Bucarestina. Avanzo direccion a la Piata Aviatorilor, recorriendo el bonito y curioso parque Kiseleff. Lo de curioso es porque por alguna extrana razon que desconozco todas las farolas y/o postes de esta avenida tienen colgado una especie de sombrero tipico andaluz, de diferente color en cada uno de los postes, y en donde los jardineros son adolescentes o ancianas que cortan y podan las plantas de formas cuando menos curiosas, y por supuesto, sin ningun tipo de indumentaria que los identifique.
Por fin, y tras preguntar a varios guardias que custodian las embajadas de los distintos paises que se concentran en esta misma zona, llego a la embajada de Espana donde tengo la dudosa suerte de encontrarme con un batallon de rumanos haciendo cola para arreglar o tramitar los diferentes papeles para viajar a Espana. Posteriormente observaria que la espanola era la unica embajada con semejante ajetreo de personal, destino favorito para los miles de rumanos que han viajado durante los ultimos anos a nuestro pais. Lo cierto es que estoy en la embajada, suelo espanol, hay camaras, pero yo no me fio un pelo. Seran tambien estos rumanos capaz de robarme aun habiendo camaras de por medio? Yo, por si acaso, me mantengo atento a cualquier movimiento sospechoso.
Tras esperar un cuarto de hora aparece Monica, y me invita a pasar al interior de la embajada, a una pequena sala con una mesa de reuniones y adornada con un gran mapa de Espana donde pueden verse todas las Comunidades Autonomas y sus respectivos escudos. Me indica que no me van a tramitar ningun pasaporte ni documento de identificacion provisional, unicamente un salvoconducto de vuelta a Espana, con fecha a concretar por mi, pero que el cualquier caso lo principal es poner la denuncia. Me facilita para ello la direccion de una comisaria cercana a la embajada. Tambien me indica que son necesarias que me saque dos fotos. Pregunto si me pueden facilitar un traductor y a ver si ellos pueden agilizar los tramites de alguna forma, ya que no me gustaria quedarme mucho mas tiempo en este pais y quisiera coger el ultimo vuelo del dia rumbo a Espana. Patadita en el culo y que me busque yo solo la vida, esa fue respuesta dicha de forma mas sutil, por supuesto. Dias despues me enteraria de que la proxima semana tendrian visita de los Principes de Espana y, claro, sus senorias tienen preferencia independientemente del resto de ciudadanos espanoles, cuyos problemas quedan apartados hasta que haya un hueco para ellos.
Tras visitar la comisaria de policia donde no se hablaba ningun otro idioma que fuese el rumano, me mandan de vuelta a la embajada, toca de nuevo esperar. El trato bastante deficiente y tras esperar casi dos horas (que se dicen pronto) me indican que estaban localizando un banco desde el cual mis familiares pudieran hacerme una transferencia, ya que unicamente estoy en posesion del carne de conducir y no todos aceptan este documento para tramitar dinero. Y digo yo, no puede la misma embajada certificar quien soy realmente mediante un documento oficial? Tan complicado resulta gestionar mediante mi huella dactilar una hoja donde certifique que yo soy realmente quien digo ser?
A las tres de la tarde marcho de la embajada sin haber solucionado absolutamente nada, unicamente se me ha facilitado un listado de traductores para proceder a poner la denuncia y la direccion del punto al que debo ir para recibir la transferencia bancaria desde Espana. Desde luego mande a la embajada unas cuantas veces mentalmente al infierno a lo largo de la manana.
Asi que sin mas dilacion, sin haber desayunado y sin haber comido, me dirigo a la oficina de Smith & Smith donde en teoria recibire una suculenta cantidad de dinero con la que regresar a casa. La transferencia se realiza con el banco BBVA mediante la operacion Dinero express a traves de la compania Smith & Smith , situada en la Strada Justitiei Nr. 54, Sector 4 de Bucarest.
Es alli donde conozco a Irina y Elena, dos jovenes rumanas de 24 y 21 anos. Casualmente Elena sabe espanol y me ayuda bastante en algunas gestiones que tendre que hacer a lo largo de esa tarde. Nunca pense que las telenovelas sirviesen para algo, hasta que conoci a Elena, quien hablaba perfectamente espanol gracias a lo que aprendio viendo a mexicanas y colombianas quejarse de sus operaciones de pechos y sus amores y desamores con sus chulos en este tipo de series. Irina, por el contrario, tiene familia en Torino (Italia) y parla italiano. Intercambiamos algunas palabras en este idioma tambien, las justas que todo espanol conoce y consigo convencerlas para que me hagan de traductoras en la comisaria de policia de Gara de Nord, ya que es alli a donde debo dirigirma a poner la denuncia por ser ese el lugar donde me robaron.
La comisaria de policia de la estacion norte (Gara de Nord) es un local mas propio del tercer mundo que de una estacion internacioanal de trenes, con los servicios minimos y un equipo policial que, esta vez si, se han portado estupendamente conmigo. Tras pasarnos a una pequena sala con television y minicadena, nos atiende un joven oficial que no tendria mas de 30 anos. El sistema para poner denuncias en Rumania (o en Bucarest al menos) es bastante arcaico. Te facilitan un par de folios en blanco que los doblan por su borde izquierdo, donde tienes prohibido escribir lo que un policia te va dictando, mientras le explicas lo ocurrido y el traductor se los transmite. Entiendo que el doble lo utilizaran a posteriori para encuadernar la ficha o algo similar pero, en cualquier caso, no deja de ser un sistema llamativo para el europeo occidental.
Tras comenzar a redactar el escrito el policia le pregunta a Elena si tiene permiso ofical del Ministerio de Justicia rumano para ejercer como traductora y poner denuncias por robo. Evidentemente, no he tenido esa suerte, asi que la unica opcion que me queda es la de poner denuncia por perdida, en la que Elena si podria ejercer de traductora. Me niego a ello con lo que no nos queda otra que abandonar la comisaria nuevamente e intentar contactar con un traductor oficial a traves de la lista que me han facilitado en la embajada. Desde luego, no estaria de mas que en la mencionada lista apareciese quien tiene el permiso oficial y quien no, porque tuve que realizar mas de 8 llamadas a distintos numeros de telefono, con su consecuente gasto en leis, hasta localizar a un traductor que me sirviese, el cual, para mas inri, no estaba ni siquiera en la lista, sino que me fue facilitado su telefono a traves de una chica que si que estaba en dicha lista pero que se encontraba actualmente de viaje.
El traductor es un joven y guapo rumano llamado Valerio, de clase alta, que me realiza una excelente traduccion frente a un nuevo oficial de policia, donde finalmente tengo que redactar dos hojas: una con una explicacion detallada de todo lo ocurrido y otra de forma mas resumida. Cuatro hojas en total y casi dos horas de traduccion, lo que vienen a suponer 80 euros para mi danada cartera. Despues de conocer mi historia, y ante todo pronostico, Valerio decide no cobrarme nada y se ofrece a llevarme a buscar alojamiento y a cenar. Yo, por supuesto, acepto encantado.
El flamante Volkswagen Toureg de color blanco de Valerio es el mejor distintivo de su estatus social en Bucarest. Totalmente equipado, con ayuda del GPS y manteniendo una agradable conversacion acerca de su pais y Espana, me acerca de nuevo hasta el albergue en el que he pasado la noche anterior, donde me encuentro que esta al completo. Los duenos me ofrecen dormir el sofa a cambio de una reduccion del precio. Es tarde y Valerio me espera fuera para ir a cenar, con lo que acepto sin mas dilacion.
Ubicado en la zona VIP de la ciudad, el restaurante en el que cenamos es un agradable local donde sirven toda clase de comidas. Asesorado por Valerio, decido comer un par de Mititei la pier la gratar (una especie de salchicas made in Rumania) y una especie de bocadillo con bacon y queso fundido, piept de pui du bacon si cascabal en rumano, que me sabe a gloria. De beber cerveza, por favor. Charlamos nuevamente sobre su pais y sus viajes de negocios a Espana. Valerio resulta ser uno de los jefes de la cadena internacional de television rumana ProTV, ademas de comentarista de radio en Radio Rumania Internacional y dueno de una empresa propia que colabora con empresas espanolas en rumania.
Finalizada la cena se ofrece a cambiar mi opinion sobre su pais, y me invita a darme una vuelta de noche por las mejores zonas y edificios mas emblematicos de Bucarest, hasta dejarme en el albergue. A su vez, me convence para que no abandone el pais y tenga la oportunidad de conocerlo mejor.
Tras las fotos para el recuerdo, que tengo pendiente enviarselas, me despido y entro a la sala de estar del albergue donde el sofa central me espera como improvisado aposento nocturno. Alli me encuentro de nuevo a Dalpat, el companero indio con quien tuve ocasion de cenar la noche anterior. Al parecer, han decidido quedarse una noche mas en Bucarest y coger el primer tren del dia siguiente.
Abro el saco y me meto en su interior. El calor aprieta con lo que cambio de opinion y decido taparme unicamente de forma ligera por encima. Las sensaciones son agridulces, por un lado sigo esperando los papeles de la embajada y me hierve la sangre cada vez que pienso en lo que me han robado. Por otro, en cambio, vuelvo a sentir curiosidad por conocer la Rumania mas profunda, por visitar los Carpatos y Transilvania. Hoy al menos, he tenido por fin la oportunidad de conocer la cara buena de Rumania, de la mano de Irina, Elena y especialmente Valerio. Quizas merezca la pena continuar el viaje...