Bucarest: primeras impresiones

Aqui sigo peleandome con este teclado rumano de mala muerte con las teclas cambiadas de sitio, sin tildes, sin interrogaciones ni exclamaciones de principio y demas accesorios unicamente utiles en lengua hispana.

Despues de los drasticos primeros momentos, que ya he relatado anteriormente, no creais que mi segunda impresion de la capital del reino rumano haya variado demasiado. Sigo pensando que esto es el culo de Europa, aunque reconozco que quizas exagere con lo de que era un pais del tercer mundo... asi que sumemosle un minipunto y ascendamoslo a la posicion de pais del segundo mundo.

El tema de fotos y demas ya os las mostrare en el blog a la vuelta, cuando pueda descargarlas y adecentarlo un poco pero, como buen ingeniero electrico que uno es, se me han puesto los ojos como platos sucesivamente, cada vez que veia las barbaridades que se hacen: canalizaciones subterraneas de cualquier forma (sin tubo por supuesto), acometidas a lineas de trolebuses y tranvia que nacen del mismo hormigon del suelo sin proteccion alguna al alcance de cualquiera, un tinglado de cables por todos lados de mucho cuidado... en fin, vestigios de la epoca comunista quiero pensar.


Pero volvamos al tema del que trata el post, que no es otro que mi segunda impresion de Bucarest en la tarde del domingo 19 de julio. Como os decia, despues de pegarme una ducha de "relajacion", escaparseme alguna lagrimilla de impotencia y contaros mis primeras desventuras, he salido a visitar algo la ciudad. A pie, por supuesto, ya que la mafia rumana me ha dejado con el dinero justo para sobrevivir, y gracias a la caridad de la senorita de la embajada Monica que me ha facilitado 50 leis (unos 12.5 euros) para tirar el resto del dia. La palabra que mejor define mi sensacion ha sido "acojone". Llevaba la camara anclada a 4 puntos de mi cuerpo y/o ropa y aun asi no iba seguro, me revisaba continuamente los bolsillos con la esperanza de que ninguna otra mano del dios lupiniense que domina esta ciudad me hubiese arrebatado mis pertenencias, y mientras caminaba solo veia pobreza, calles descuidadas y gente con cara de muy pocos amigos. Me he sentido como una chuleta de cerdo paseandose indefenso para una manada de ambrientos sabuesos, alegre y campante, solo que en vez de chuleta de cerdo yo era un turista extranjero, o lo que es lo mismo, un saco de euros y el sueldo de uno o dos meses para ellos.

Esta es una ciudad curiosa, en la que lo mismo te encuentras un Porsche Cayenne como una lata de cuatro ruedas... mi primera impresion ha sido que el dinero esta muy mal repartido entre ricos y pobres, con lo que la clase media apenas existe.

He "paseado" por algunas de las calles principales, que aqui se llaman Boulevares, con intencion de llegar al centro, pero era tal el gentio y mi miedo a sufrir un nuevo robo que finalmente he desistido de tal idea, asi que me he parado en el unico McDonalds que he visto hasta el momento y me he permitido relajarme y comerme un helado sentado en la terraza del local.

Una de las cosas que mas llaman la atencion de Bucarest, es la forma que tiene la gente de conducir. He visto escenas mas propias de una pelicula policiaca de Hollywood en la que se esta rodando una persecucion que de una supuesta ciudad civilizada. Entiendo que haya gente que esto le parezca normal, pero para alguien como yo, que esta acostumbrado a seguir unas normas de trafico bastante estrictas en su pais, os aseguro que escuchar el chirrio y ver el derrape de un coche en cada interseccion o rotonda, observar como un coche de policia hacer un trompo y un giro de 180 grados sobre si mismo cuando ni tan siquiera esta en una situacion de emergencia, ver en un espacio de dos minutos a dos coches dar marcha atras en direccion contrario a lo largo mas de 300 metros de una de las principales avenidas de la ciudad, que todo el mundo conduzca sin cinturon de seguridad y hablando por movil a pesar de no estar permitido, utilizar la acera como lugar habitual de aparcamiento hasta el punto de tener que salir a la calzada porque no hay forma de pasar y alguna que otra escena que ahora mismo no me viene a mente, resulta cuando menos llamativo.

De regreso al albergue he disfrutado de lo que hasta ahora ha sido el mejor rato del viaje. He conocido a Tyler y Dalmat, un par de mochileros, profesores de la Universidad de Columbia de Nueva York, que viajan juntos desde Nueva Deli (India). Tyler es estadounidense y de cara a mi me recuerda un poco al ciclista Lance Armstrong. Dalmat, por el contrario, es indio de nacimiento, mas alto y timido que el primero y de piel morena. Lleva la muneca izquierda escayolada y el codo derecho vendado como consecuencia de un accidente que sufrieron al comienzo de su viaje en la India. Por lo que pude entenderles el taxista que los llevaba se quedo dormido, con lo que fueron a estrellarse contra algun objeto o muro y dieron tres vueltas de campana, quedando Dalmat atrapado entre el monton de hierros. Les he explicado lo que me ha pasado y lo unico que repetian es "be careful", "it's incredible" y "I'm sorry", con ese acento tan caracteristico de los norteamericanos y que a mi me resulta tan llamativo.

Asi que tras la primera charla en la habitacion del albergue hemos ido a cenar, no sin antes patearnos durante casi una hora las oscuras calles de Bucarest de noche, donde la iluminacion es bastante deficiente y hay zonas en las que casi se hace necesario ir con linterna. Yo, muy inteligente por mi parte, iba en chanquetas, con lo que tenia bastante respeto a golpearme o clavarme algo en los pies.

Finalmente, tras preguntar en varios locales en los que ya no nos atendian debido a la hora (11,00 PM)una gitana que estaba vendiendo flores, en uno de los numerosos kioskos que hay en la ciudad, nos ha indicado un restaurante chino, donde he podido degustar un exquisito plato de pollo con naranja, junto a un excelente vino rumano cosecha del 2007 y una agradable charla con mis dos companeros de mesa. Les agradezco que me hayan invitado en vista de mi situacion economica.


Tras regresar al albergue y hacernos un par de fotos de recuerdo, que he prometido enviarselas, nos hemos acostado a intentar olvidar este mal dia. He intentado leer algo del libro de Javier Reverte, "La aventura de viajar", pero he sido incapaz. Estaba agotado despues de tan ajetreado dia. Necesito pensar que hacer con el viaje, manana toca ir a la embajada a arreglar los papeles...
2 Responses
  1. Iru Says:

    xq todo el mundo te invita a cenar??? vaya estrategia! al final el viaje no te va a salir tan caro!! no te confies y ten cuidadin!


  2. Anónimo Says:

    hola, soy rumano, encontro tu blog buscando otra cosa. de casi media hora estoy leyendo tus cuentas que tratan de tu viaje en rumania.
    hombre, gracias para visitar mi pais. creo que vas a volver algun dia. me parece que te gusto. yo soy de bucarest. tu problema con el robo de papeles...pues, la policia esta vestida de ropa distincta, no existe policia en ropa civil...que puedo decir...

    poiematike.blogspot.com