El perro: ¿mejor amigo del hombre?
31 de mayo de 2009
17:47
Odio los perros, los chuchos, los canes, los tusos o como se os ponga en la punta de la nariz llamarlos. Ya sé que no es políticamente correcto decirlo, y menos en un sitio público como éste, ya que cabe la posibilidad de ganarme fama de salvaje; nada más lejos de la realidad, adoro los animales... salvo los perros. Adoro los lobos, en cambio, su pariente canino más cercano; el más grande, vigoroso y popular de los mamíferos depredadores de Europa. Robusto y, a la vez, esbelto, con una silueta que retrata al corredor infatigable y al matador eficiente que es. Pero como os iba diciendo, odio los perros de ciudad, por muy "buenos amigos" de su dueño que sean, que con decir el el chucho "no muerde" se creen que lo arreglan todo. Los motivos son varios y no voy a entrar en detalles de los mismos; tan sólo diré que todo perro en ciudad debería ir atado con correa a su dueño, y sancionado en caso contrario.
El tema es que al hilo de seguir con los preparativos de mi viaje, hoy me ha dado por mirar la web del Ministerio de Asuntos Exteriores para ver que decían de el bonito país que tengo intención de visitar. Me pongo a leer y tras unas primeras líneas en las que se explica que es recomendable que registre mis datos en el Registro de viajeros me encuentro con una primera mención sobre la Gripe Aviar, la cual no es nada preocupante pero que aconsejan alejarse de mercados de aves y reservas naturales de aves salvajes, lo cual ya me da por saco porque uno de mis deseos era visitar el espectacular Delta del Danubio, Reserva de la Biosfera. Pero de esto ya hablaremos en otro momento.
Y llegamos al punto clave, motivo por el que he comenzado hablando en esta entrada de que odio los perros. Para más inri, leo en la página del Ministerio el siguiente aviso: "Los ataques de perros callejeros que deambulan por las ciudades son frecuentes. En el caso de ser mordido, ha de acudirse inmediatamente a un centro de vacunación para suministrarse la vacuna antirrábica".

¡No me jodas! Eso es tener mala suerte... Mi particular guerra can-humano da comienzo en este mismo instante.
El tema es que al hilo de seguir con los preparativos de mi viaje, hoy me ha dado por mirar la web del Ministerio de Asuntos Exteriores para ver que decían de el bonito país que tengo intención de visitar. Me pongo a leer y tras unas primeras líneas en las que se explica que es recomendable que registre mis datos en el Registro de viajeros me encuentro con una primera mención sobre la Gripe Aviar, la cual no es nada preocupante pero que aconsejan alejarse de mercados de aves y reservas naturales de aves salvajes, lo cual ya me da por saco porque uno de mis deseos era visitar el espectacular Delta del Danubio, Reserva de la Biosfera. Pero de esto ya hablaremos en otro momento.
Y llegamos al punto clave, motivo por el que he comenzado hablando en esta entrada de que odio los perros. Para más inri, leo en la página del Ministerio el siguiente aviso: "Los ataques de perros callejeros que deambulan por las ciudades son frecuentes. En el caso de ser mordido, ha de acudirse inmediatamente a un centro de vacunación para suministrarse la vacuna antirrábica".
¡No me jodas! Eso es tener mala suerte... Mi particular guerra can-humano da comienzo en este mismo instante.