El perro: ¿mejor amigo del hombre?

Odio los perros, los chuchos, los canes, los tusos o como se os ponga en la punta de la nariz llamarlos. Ya sé que no es políticamente correcto decirlo, y menos en un sitio público como éste, ya que cabe la posibilidad de ganarme fama de salvaje; nada más lejos de la realidad, adoro los animales... salvo los perros. Adoro los lobos, en cambio, su pariente canino más cercano; el más grande, vigoroso y popular de los mamíferos depredadores de Europa. Robusto y, a la vez, esbelto, con una silueta que retrata al corredor infatigable y al matador eficiente que es. Pero como os iba diciendo, odio los perros de ciudad, por muy "buenos amigos" de su dueño que sean, que con decir el el chucho "no muerde" se creen que lo arreglan todo. Los motivos son varios y no voy a entrar en detalles de los mismos; tan sólo diré que todo perro en ciudad debería ir atado con correa a su dueño, y sancionado en caso contrario.

El tema es que al hilo de seguir con los preparativos de mi viaje, hoy me ha dado por mirar la web del Ministerio de Asuntos Exteriores para ver que decían de el bonito país que tengo intención de visitar. Me pongo a leer y tras unas primeras líneas en las que se explica que es recomendable que registre mis datos en el Registro de viajeros me encuentro con una primera mención sobre la Gripe Aviar, la cual no es nada preocupante pero que aconsejan alejarse de mercados de aves y reservas naturales de aves salvajes, lo cual ya me da por saco porque uno de mis deseos era visitar el espectacular Delta del Danubio, Reserva de la Biosfera. Pero de esto ya hablaremos en otro momento.

Y llegamos al punto clave, motivo por el que he comenzado hablando en esta entrada de que odio los perros. Para más inri, leo en la página del Ministerio el siguiente aviso: "Los ataques de perros callejeros que deambulan por las ciudades son frecuentes. En el caso de ser mordido, ha de acudirse inmediatamente a un centro de vacunación para suministrarse la vacuna antirrábica".

Perro rabioso

¡No me jodas! Eso es tener mala suerte... Mi particular guerra can-humano da comienzo en este mismo instante.

A vueltas con Clickair

Han pasado 3 días desde que compré el billete de avión i/v a Rumanía y sigo pendiente de como llegar hasta Barcelona. He probado 1000 y una veces la compra del billete en Clickair y no hay manera, una y otra vez da error en el momento de ir a realizar el pago con tarjeta.

Tras varias llamadas a la BBK para confirmar que todos los datos que insertaba eran correctos y, ponerme en contacto por teléfono con la propia Compañía aérea, además de probar con otras tarjetas BBK, he llegado a la conclusión de que Clickair no realiza transacciones con la BBK (no es la primera vez que me ocurre).

Barajo la posibilidad de realizar finalmente el trayecto en autobus de línea en un tiempo de 6 horas aproximadamente, lo que me restaría tiempo para visitar la Ciudad Condal como tenía pensado, pero con el consecuente ahorro económico, que resulta aún mayor teniendo en cuenta la aplicación de la reducción en un 33% de la tarifa del billete por reserva con más de 15 días de antelación.

Primeros pasos hacia mi interrail 2009

Hoy es martes, 26 de mayo y, 4 años después, comienzo a preparar un nuevo interrail, una nueva ilusión, un nuevo viaje lleno de sensaciones y experiencias, nuevas culturas, nuevas aventuras y gente desconocida.

Después de unas cuantas peleas con las web de la compañía aérea húngara Wizz air que me daba error al intentar realizar el pago con tarjeta, por fín tengo los billetes.

La ida la realizo desde Barcelona a Bucarest (capital del reino) en el vuelo W6 752, con salida del aeropuerto de El Prat el sábado 18 de julio a las 22:55h y llegada a las 02:55h. Tres horitas de viaje en las que seguro que sufriré mi querido "pánico a volar". Ya veré qué demonios hago yo a las 3 de la madrugada, sólo, sin saber donde ir y en un país con un idioma del que no tengo ni pajolera idea... y por si fuera poco, con mi inglés de Albacete... Eso sí, por ilusión que no sea y, como no es la primera vez que me encuentro en semejante berenjenal, estoy seguro que saldré del apuro.

La el camino de regreso me lleva también a Barcelona, pero en este caso el vuelo W6 721 toma salida en la ciudad rumana de Timisoara, ciudad del SE del país, a las 17:15h para llegar a la ciudad condal a las 19:10h.

Con el billete en mano ya puedo dormir tranquilo; el interrail 2009 comienza a dar sus primeros pasos.